¿Duele?
Se nota. El trabajo sobre un nudo doloroso es intenso, porque justamente ahí el tejido ha perdido elasticidad. No es un dolor agudo ni debe serlo: la presión se ajusta a lo que tu tejido tolera, y puedes pedir menos intensidad en cualquier momento.
¿En qué se diferencia de un masaje?
En que antes de trabajar, exploro. Un masaje recorre la zona; la TNDR busca primero dónde está el bloqueo de origen, que casi nunca coincide con el punto que molesta. De ahí que a veces trabaje una zona que no esperabas.
¿Cuántas sesiones necesito?
Depende del tiempo que lleve instalado el patrón. Una sobrecarga reciente puede resolverse en una o dos; algo que arrastras desde hace años necesita más y sobre todo necesita espaciarse bien. Lo valoramos al terminar la primera, con lo que haya respondido tu cuerpo. No trabajo con bonos cerrados de antemano.
¿Por qué trabajas una zona que no me duele?
Porque el síntoma y la causa rara vez coinciden. Un bloqueo en el muslo o la cadera puede ser lo que impide que la rodilla recupere su función. Si insisto solo donde duele, el alivio dura hasta que retomas tu actividad.
¿Es normal notar la zona sensible al día siguiente?
Sí, entre veinticuatro y cuarenta y ocho horas, parecido a unas agujetas. Lo que no es normal es un dolor agudo, que vaya a más o que aparezca lejos de donde trabajamos. Si pasa, dímelo.
¿Puedo ir si estoy en tratamiento por algo?
Coméntamelo al principio y lo tenemos en cuenta. El trabajo manual acompaña y no sustituye el diagnóstico ni el tratamiento médico especializado. Si lo que traes requiere valoración sanitaria, te lo diré.
¿La TNDR es tuya?
No. Es un método que estudié y que practican otras personas, también en esta zona. Lo que ofrezco es cómo lo combino con el resto de disciplinas que trabajo: ATM, Par Biomagnético, Access Bars, kinesiología y reflexología podal integrativa.
¿Cuánto dura una sesión?
Entre 60 y 90 minutos según el servicio. La primera suele ir más holgada porque incluye la valoración inicial.
